Reformas y construcción
Del apunte en la obra al presupuesto enviado, sin pasarlo todo a mano
Hemos estudiado cómo trabajan empresas de reformas y construcción, y hay un patrón que se repite: la obra avanza, pero la oficina va detrás. Presupuestos que se montan a mano, partes que se pasan a limpio otra vez, precios que se buscan de nuevo para cada obra.
Lo que se podría hacer
Depende de cada empresa, y por eso no lo decidimos antes de verlo. Estas son algunas de las cosas que miraríamos contigo:
-
Presupuestos que se montan con vuestras propias partidas y precios, en vuestro formato.
-
Peticiones de precio a proveedores ya preparadas, para que solo haya que revisarlas y enviarlas.
-
Que lo que se apunta en la obra llegue a la oficina, y de ahí a la factura, sin volver a escribirlo.
-
Que los datos lleguen a la plataforma del organismo sin teclearlos campo por campo.
-
Ver de un vistazo en qué punto está cada presupuesto.
Qué parte se puede automatizar y qué parte no se ve al estudiar tu caso. Y si algo no tiene sentido, te lo decimos.
Así lo hicimos con los presupuestos de la distribuidora de ventanas de PVC donde nació Nevora: Ver el caso
Dónde se os va el tiempo
-
Montar cada presupuesto juntando mediciones, fotos de la visita y notas sueltas.
-
Pedir precio a proveedores y esperar respuesta para poder cerrar una partida.
-
Pasar a vuestro formato un presupuesto que ya estaba hecho en otro sitio, como las mediciones del arquitecto.
-
Volver a escribir en la oficina lo que se apuntó en la obra: horas, materiales, incidencias.
-
Pasar partes a la plataforma de un organismo, a mano y campo por campo.
-
Saber en qué punto está cada presupuesto: enviado, aceptado, pendiente de respuesta.
Por qué cuesta tanto
Normalmente no es cuestión de orden. Es que la información de una misma obra vive en sitios distintos: el móvil de quien hizo la visita, el correo con el proveedor, una hoja de cálculo, una libreta. Cada vez que hay que juntarla, alguien la vuelve a escribir. Y cuanto más trabajo entra, más se nota.
Una obra, de la visita a la factura
-
La visita
Mediciones, fotos y notas, cada una en un sitio: el móvil de quien hizo la visita, una libreta, el correo.
-
El presupuesto
Se monta juntando lo de la visita y pidiendo precio a los proveedores para poder cerrar cada partida.
-
La respuesta
Enviado el presupuesto, hay que saber en qué punto está: aceptado o pendiente de respuesta.
-
La obra
Horas, materiales e incidencias se apuntan en la obra y se vuelven a escribir en la oficina.
-
La factura
Sale de lo que se apuntó en la obra y, si toca, los partes van a la plataforma de un organismo.
Lo que te preguntaríamos
- ¿Cuántos presupuestos hacéis al mes, y cuántos acaban en obra?
- ¿De dónde salen los precios: de una tarifa propia, del proveedor, de la última obra?
- ¿Quién monta los presupuestos, y cuándo encuentra el rato?
- ¿Cómo llega a la oficina lo que pasa en la obra?
- ¿Con qué programa facturáis, y qué se teclea a mano?
- ¿Qué es lo que más os cuesta delegar?
Cómo lo veríamos contigo
Preguntas sobre tu sector
¿Sirve para una empresa pequeña?
Sí: se empieza por lo que más tiempo os quita. Lo vemos en la consultoría gratuita, y si en vuestro caso no tiene sentido, te lo decimos.
¿Tenemos que dejar nuestras hojas de cálculo?
No tiene por qué. Primero miramos qué usáis y por dónde tienen que pasar los datos. Si lo que tenéis os vale, no lo tocamos.
¿Y las obras que no se parecen a ninguna?
Lo que cambia es tu oficio, y ese no lo tocamos. Nos fijamos en lo que se repite en la oficina: pasar a limpio, buscar precios, volver a escribir lo mismo.
Treinta minutos por videollamada, sin coste y sin compromiso.